domingo, 20 de agosto de 2017

Con la misma celeridad que aumentan las prepagas, que se ajusten los haberes jubilatorios

Con la misma celeridad que aumentan las prepagas, que se ajusten los haberes jubilatorios

OTRAS CARTAS. Voces, reclamos y esperas de jubilados
Con la misma celeridad que aumentan las prepagas, que se ajusten los haberes jubilatorios
VIOR
Me dirijo con esta carta a los señores miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para implorarles que a la brevedad posible se expidan sobre la apelación de la ANSeS cuestionando el índice de actualización que este organismo debe aplicar para ajustar los haberes jubilatorios de los miles de jubilados y pensionados que aún no tenemos sentencia firme, y esperamos desde hace años una definición justa que nos corresponde por derecho. Les ruego dejar de lado ideologías políticas y presiones gubernamentales.
Recurro a la edad promedio de los señores jueces con la esperanza de que entiendan que les habla un viejo de la “tercera edad”, que ha comenzado a transitar la última etapa de su vida. No quiero llegar a los 100 años, si es que llego, sin recibir lo que me corresponde y darme algunos gustos, tantas veces postergados, antes de ingresar a un deplorable y deprimente geriátrico del PAMI. No cortamos calles, no nos encapuchamos ni amenazamos con palos y piedras. Exigimos que, de una vez por todas, se haga justicia y no pasen más de 10 años para cobrar lo que es nuestro. ¡No pedimos! ¡Exigimos lo que nos corresponde!
Lamentablemente, cuando la ilusión llegó a nuestras vidas disfrazada de una ley mentirosa y usuraria, un joven funcionario que llegará a viejo con otros ingresos, obviamente, apele alegremente las sentencias que no serían apeladas. Hoy vivimos en un limbo. A nadie le importa lo que le pasa a un jubilado. Sólo él y su familia lo sufren. La ANSeS tiene un discurso. Los medios dicen otra cosa y, por si fuera poco, los abogados del fuero previsional tienen otro punto de vista. Sólo un tonto puede creer que es muy dificultoso calcular correctamente un haber jubilatorio e intimar al organismo correspondiente a pagarlo en tiempo y forma.
¿Es lógico que debamos recurrir a acciones legales para conseguir lo que debería haber sido automático y sin piedras en el camino? Este es el país donde todo es posible. Lo bueno y lo malo. Lo justo y lo injusto. La explicabilidad de lo inexplicable. Mi condición de ateo me impide implorar en un templo, por lo que suplico a los señores jueces que se apiaden de estos pobres viejos, porque hay viejos ricos, y fallen a nuestro favor.
¡Basta de juicios, apelaciones y Reparación Histórica! No roben más nuestro dinero y lo que es más importante, no nos roben ilusiones basadas en promesas de campaña por parte de quienes no tienen que llegar a fin de mes con $ 6.000 pesos. Sólo pido que se aplique la misma celeridad que se utiliza para aumentar servicios, alimentos, medicamentos, prepagas y otros productos necesarios para vivir. No me equivoqué cuando mencioné la palabra “prepagas”. Hoy es una necesidad porque el PAMI es una institución desnaturalizada, incompetente y arrogante frente a los problemas de salud de “nuestros queridos abuelos”. ¡Será justicia!
Miguel Angel López
emealopez@yahoo.com.ar

Voces, reclamos y esperas de jubilados
Hasta hoy viví el tema Ganancias intrigado en la medida que graciosamente mi caja de jubilación (Instituto de Ayuda Financiera para pago de retiros y pensiones Militares) recortaba mi haber de retiro descontando el tan sonado Impuesto a las Ganancias. En un par de ocasiones consulté cómo se efectuaba el cálculo del descuento, pero no supieron o no quisieron aclararlo, sólo me informaron que lo hacían de acuerdo a las directivas de la AFIP. Hoy pude controlar mi recibo de haberes y me encuentro que al incrementarse mi retiro en poco más de un 17%, el Impuesto a las Ganancias fue modificado en un 47,77%. Mi sonado aumento quedó reducido de lo dicho, el 17%, al 10%. O sea, que el aumento similar a la inflación quedó reducido a casi la mitad. Independientemente de lo expuesto, hay que considerar que por una vieja ley, los militares aún retirados (jubilados) debemos seguir aportando el 11% como aporte jubilatorio. Síntesis: de mi haber, hoy me descuentan este 11% mencionado, y un 12% por Ganancias.
Ramón Gómez
COMODORO (R)
ramonaldoern@gmail.com

Los jubilados y pensionados que se acogieron desde diciembre del 2016 a la Reparación Histórica están preocupados porque, si bien les ajustaron el haber, aún no han percibido el retroactivo correspondiente. Sería deseable que la expectativa que la clase pasiva depositó en este acto de justicia social no se desvanezca en el tiempo. ¡Si se prometió, hay que cumplir para seguir creyendo en el cambio!
Carlos Castriota
ccastriota2004@yahoo.com.ar

Tengo 70 años, soy médico clínico y anestesiólogo con 43 años de profesión, habiendo ejercido sobre todo en medios rurales donde la medicina es una real necesidad. Luego de 30 años de aporte estatal y tres de dilaciones por negligencias de los empleados, el IPS me adjudicó una miserable jubilación de $ 9.100. Felicito a los valientes y patrióticos directivos del IPS por esa férrea determinación en humillar y denigrar a los argentinos. Debo agregar que he efectuado investigaciones en anestesiología, editado dos libros sobre electromedicina, escrito trabajos de investigación y soy cofundador del Instituto de Innovaciones Tecnológicas de la Facultad de Medicina de la UBA.
Carlos del Aguila carlosluisdelaguila@gmail.com El Gobierno se ufana de que muchos jubilados se acogieron a la Reparación Histórica. En mi caso, después de haber aportado durante 45 años, me hacen un ofrecimiento que no llega ni al 40% de lo que me corresponde, y nada me dicen del retroactivo.
Víctor Cao
vccgrafica@yahoo.com.ar

sábado, 12 de agosto de 2017

Los funcionarios que se olvidaron de los jubilados, hoy son candidatos

Los funcionarios que se olvidaron de los jubilados, hoy son candidatos

OTRAS CARTAS. Voces, reclamos y esperas de jubilados
Los funcionarios que se olvidaron de los jubilados, hoy son candidatos
vior
Me llama la atención el descaro con que se manifiestan ex gobernadores, jefes de Gabinete, ex ministros, ex administradores de la ANSeS, etc. Cuando hacen propaganda electoral, dicen y pregonan tener la solución sobre economía aplicando su fórmula.
Desde aquí les digo que son unos mentirosos: ellos no la aplicaron estando en el poder. ¿Es que acaso no pudieron o no quisieron aplicarlas, diciendo ahora abiertamente que fracasaron en sus funciones anteriores? La economía que pregonan no es aplicable en un país en bancarrota. Los que pasaron como administradore de la ANSeS, proponen fórmulas jubilatorias maravillosas aplicando los conceptos que ellos no aplicaron o no los dejaron aplicar. Además fueron malos funcionarios. Ellos fueron responsables del desvió de los fondos para otros fines permitiendo que se utilizaran para abonar beneficios que debieron ser solventados por otros presupuestos del Estado nacional o provincial.
Los fondos que se recaudan son patrimonio de los trabajadores en actividad y del jubilado, no le pertenecen al Gobierno de turno. Estos funcionarios, que se olvidaron de los jubilados, debieron ser juzgados por la falta a los deberes de funcionario público, ... y, en su lugar, vuelven a ser candidatos.
Angel Mazzarella
angelmazzarella@hotmail.com

Voces, reclamos y esperas de jubilados
Soy abogado, y estoy patrocinando a la beneficiaria, señora Esther Marta Lubel (CUIL 27-01657606-4), quien reside en el exterior, en su trámite por la Reparación Histórica. Tanto la señora Lubel, como yo, hemos seguido todos los pasos correspondientes, llegando hasta la aceptación del acuerdo. Ahora bien, según lo informado cuando el beneficiario reside en el exterior, el abogado debe solicitar un turno y retirar de la UDAI el acuerdo, a los efectos de remitírselo al beneficiario para que éste lo firme ante nuestro consulado en su país de residencia, y luego lo remita nuevamente al abogado, y que mediante un nuevo turno realice el abogado la aceptación y firma en forma presencial.
El problema está en que, hasta el momento de haber escrito esta carta, no he logrado obtener el turno, a pesar de intentarlo a lo largo de distintos días, en y horas y por distintas computadoras. Lo que está ocurriendo es que, luego de ingresar con mi clave previsional y avanzar hasta el paso de pedir turno, el sistema me devuelve el mensaje: “En este momento no es posible procesar su solicitud. Por favor, reintente más tarde. Gracias”. Permanentemente termina con el mismo mensaje.
La beneficiaria tiene 89 años y por lógica necesita urgente finalizar con los trámites; he intentado pedir turno llamado al 130, pero me dicen que por dicho medio no es posible asignarme uno, tampoco desde la página Web.
He enviado notas, e-mails a la ANSeS, y hasta envié al Presidente, sin tener respuesta. Los días pasan y la solución no llega.
Ricardo lerner
ricardolerner@hotmail.com


Señor Emilio Basavilvaso, soy jubilada docente de la CABA, he ganado el juicio para el cobro de la movilidad, y a partir de ahí me han incluido en Leyes Especiales.
Por lo tanto, no percibo los aumentos que se otorgan al jubilado común. Quiero aclarar que en 2016 no cobré ningún aumento. Los docentes con juicio ganado que no están incluidos en Leyes Especiales, sí cobran aumentos, dos veces al año. Al estar en Leyes Especiales no percibo los aumentos de carácter no remunerativo que la ANSeS no reconoce.
La diferencia de haberes en un mismo cargo es muy significativa, y ante la falta de respuesta a las notas elevadas a ese organismo, me veo en la necesidad de enviar al diario Clarín la presente Carta al País, a ver si por este medio soy escuchada.
Susana María Promet
robertonasta1931@gmail.com


No solamente a los hombres les apasiona el fútbol. Las mujeres también solemos compartir la experiencia de un partido muy importante, un clásico o una jornada de Selección. Pero también somos muchas las mujeres jubiladas que no tenemos acceso a la TV por cable.
En mi caso, soy beneficiaria de la TDA y propongo que ante la pronta comercialización de los derechos de televisión, el fútbol arancelado sea gratis para los beneficiarios de la TDA. No creo que cambie demasiado la ecuación final de ingresos y considero que debe ser bastante sencillo verificarlo.
Angela Speltini
amspeltini@gmail.com

En nuestro país es común encontrarse con un gasto excesivo en medicamentos, sobre todo en la tercera edad, teniendo como parámetro que en la vejez la mayoría están medicados con, por lo menos, tres medicamentos lo que generalmente no responde a un tratamiento con manejo profesional, y más bien responde a automedicación, indicación de farmacias, hábitos, adicciones, costumbres, etc, etc., (casi siempre sin receta), lo que representa un enorme gasto que no siempre es el necesario, sobre todo teniendo en cuenta la edad, ya que la tolerancia a los mismos no es la adecuada, y menos con la multiplicidad de drogas que se consumen sin necesidad.
Me parece que tenemos que darle más control a esta cuestión y que el mismo debería hacerse a través de los organismos pertinentes. Ese exhaustivo mecanismo generará conciencia del uso responsable de los mismos con una debida supervisión profesional.
Héctor Montero
monterohh@yahoo.com.ar

Por un problema que se agravó en la tiroides, mi médica del PAMI me indicó unos estudios. El organismo ya no tiene contrato con los laboratorios que los realizan. Entonces fui al Hospital Fernández, autoricé las órdenes y pedí turno para endocrinología. Luego debí ir al subsuelo, allí me informaron que debo concurrir sólo el día miércoles, pero muy temprano, porque sólo entregan cuatro números. Fui un día tipo a las 7 de la mañana, con un frío terrible. Nada. Volví muerta de frío. Al día siguiente, obvio, fiebre, en cama.
Yo ya bajé los brazos. ¿Puede un jubilado salir en invierno a las 5 o 6 de la mañana para esperar en ese subsuelo muerta de frío? Ni hablar de mujeres con criaturas. Estudié y trabajé toda mi vida.
¿Por qué debo sufrir humillaciones? Y aclaro que también levanto mi voz por los que no se atreve o no saben.
Susana Rosenfeld
rosenfeldsusana@yahoo.com 

jueves, 10 de agosto de 2017

Fallo que beneficia a los jubilados de las ex AFJP

Rige la movilidad del sistema público

Fallo que beneficia a los jubilados de las ex AFJP

Ordena recalcular los haberes y que la ANSeS pague la diferencia
Fallo que beneficia a los jubilados de las ex AFJP
Ilustración Mariano Vior.
Un fallo de la Sala II de la Cámara de la Seguridad Social beneficia ampliamente a los jubilados de las ex-AFJP que están cobrando rentas vitalicias o retiros programados.
Es porque ordena recalcular los haberes que están cobrando en base a los valores que deberían cobrar si se hubiesen jubilado por el régimen público, con la movilidad y los ajustes aprobados por la Corte Suprema ( Badaro, Elliff). Y que la ANSeS pague la diferencia entre el haber recalculado y lo que cobran de las compañías de seguros ( renta vitalicia) o ajuste los haberes (retiro programado). Hoy hay más de 125.000 personas que cobran rentas de compañías de seguro con valores muy inferiores por debajo incluso del haber mínimo..
“Este fallo completa la labor reparadora que la Corte Suprema implementó en el caso Deprati y la perfecciona, al admitir la corrección de las remuneraciones desactualizadas, que generaron las rentas vitalicias y retiros programados que se están cobrando, colocando a estos jubilados en igualdad con el resto ”, dice el especialista Guillermo Jauregui.
La demanda ( causa Sabha, Héctor c/ANSeS) se inició porque los que se jubilaron o pensionaron por medio del sistema de AFJP, antes de 2008, cobran sus haberes mensuales ( renta vitalicia) a través de una compañía de seguros de retiro. Y fueron a la Justicia porque cobraban menos que el haber mínimo.
Primero, la Corte Suprema, en el caso "Etchart", determinó que el Estado debe asegurar el haber mínimo a los beneficiarios de las rentas vitalicias que cobran por debajo de ese piso. Para la Corte esas rentas vitalicias son de “naturaleza previsional” y “le son aplicables todas las garantías que protege a los jubilados, entre las que se encuentra la movilidad”.
En otro fallo (“Depratí”) al comparar los aumentos dados por la compañía aseguradora privada a este jubilado por invalidez desde 2008 hasta febrero de 2016, la Corte Suprema dijo que fue del 87,86% y el otorgado a los jubilados del sistema público del 495,40%, con lo que “quedó en evidencia una brecha notoria en perjuicio del jubilado de magnitud confiscatoria”. Esta brecha se sigue agrandando mes a mes.
Sobre esa base, la Corteordenó a la ANSeS a pagar la diferencia entre lo abonado por la compañía de seguros y lo que hubiera cobrado Deprati de haberse aplicado los aumentos legales.
Así, todos los jubilados del ex-sistema de Capitalización que están cobrando rentas vitalicias o retiros programados, conforme al fallo Deprati de la Corte, tienen derecho a que los montos iniciales de esos conceptos sean actualizados con el fallo Badaro (Indice de Salarios del INDEC y los aumentos oficiales).
Pero hasta ahora - aclara Jauregui-- ningún juez permitió que se recalculara el promedio de remuneraciones o el Ingreso Base que generaba esas rentas vitalicias o retiros programados. "La novedad es que la Sala II resolvió recalcular en primer término el promedio de remuneraciones con los criterios del fallo Elliff (actualización de las remuneraciones con ISBIC), luego calcular la prestación consiguiente y ajustarla con la doctrina del fallo Deprati"
Estos juicios se suceden porque en la ley de Reparación Histórica no se incluyó a los beneficiarios de las rentas vitalicias. Y en el Congreso hay varios proyectos de ley pero no fueron tratados.

martes, 8 de agosto de 2017

Factores a tomar en cuenta para un sistema previsional sustentable

Análisis

Factores a tomar en cuenta para un sistema previsional sustentable

Por Eduardo Santin
Master en Seguridad Social

En lo que va del siglo, el Sistema Previsional fue pasando por distintos estamentos, desde los 150 pesos/dólares de haber mínimo en el 2.000, en un universo de 3.500.000 de beneficiarios y un sistema deficitario, a 6.500.000 de jubilados y pensionados y un sistema superavitario.
Hubo una primera etapa de recuperación de los haberes mínimos, hoy a pesar de las sucesivas devaluaciones está en $6.394 (US$355); una segunda de universalización del sistema, la cobertura llegó al 98% de las personas en edad de jubilarse y a pesar de los agoreros, el sistema dejo de dar déficit y juntó US$66.000 millones en el Fondo de Garantía. Debió haber una tercera etapa de recomposición de los haberes mínimos para poder cubrir la canasta alimentaria y de medicación de los adultos mayores, y una última la recomposición de los haberes para llegar al famoso 82% que todos anhelamos.
Sin embargo, hoy se está discutiendo si el sistema es “sustentable”, que se debe aumentar la edad jubilatoria de las mujeres y los hombres, que la movilidad de marzo y septiembre es muy alta y que la “tasa de reemplazo” -la relación entre el haber del activo y el pasivo- es el doble que en la región (donde los regímenes son privados) y eso es “inaceptable”, ya estuvo el FMI el año pasado y ahora el OCDE (los del G-20) haciendo sugerencias.
La Seguridad Social es un mecanismo de distribución de riqueza con la que cuentan los ciudadanos para participar del comportamiento de la economía. La economía no va bien solamente cuando crece, sino cuando le va bien a la gente; por lo tanto, no solo importa que crezca el PBI, sino que cuando crece participemos cada uno de nosotros.
La Seguridad Social no solo está financiada con los aportes que hacemos los trabajadores y las contribuciones que hacen los empleadores, sino con impuestos, como el IVA, ganancias, combustible, cigarrillos y la precoparticipación (que debe ser repuesta después del fallo de la Corte con aportes del tesoro); por lo tanto, todos aportan, todos trabajan, algunos en el mercado formal y otros en el informal y todos tienen derecho a participar de la Seguridad Social.
La mal llamada Reparación Histórica, que dejó afuera a 8,5 jubilados de cada 10, es considerada por la ANSES la causa por la cual van a consumir el Fondo de Garantía y, por lo tanto, la razón por la que el sistema entraría en crisis y justificaría una reforma para garantizar “la sustentabilidad”.
Si analizamos las propuestas, afirman que la gente en edad de jubilarse quiere seguir trabajando, la mayoría, si puede, sigue trabajando porque la jubilación no le alcanza para mantener su nivel de vida. Debería pensarse en un sistema de jubilación anticipada para los que completaron los años de aportes y no alcanzaron la edad, como funciona en los países avanzados, y eliminar las restricciones para que los empleadores no intimen a retirarse a los que quieren continuar.
En la Argentina, con relación a nuestra expectativa de vida, las personas están jubiladas 17 años en promedio, cumple perfectamente con la regla de dos tercios de la vida activa trabajando y un tercio jubilado.
Afirman que la fórmula de movilidad, que es una combinación de los recursos del sistema y de cómo se mueven los salarios, da valores muy altos. Por primera vez , en el 2016, dio debajo de la inflación, porque como esta fórmula hace participar al ciudadano del movimiento de la economía, en etapa recesiva, dio mal; pero quieren que si la economía crece no participen, lo que debería agregarle a la fórmula es un seguro para que el índice nunca pueda ser menor que la inflación del semestre.
Por último, proponen disminuir la relación entre el salario del activo y el pasivo, hoy está entre el 60 y el 70%, en los países con regímenes privados en el 35, como Chile o Perú; nuestro objetivo final es el 82%, por lo tanto hay que pensar cómo se recupera el consumo y el trabajo para inyectar recursos al sistema, como pasó ya con el aumento de 3 millones de beneficiarios.

Es necesario reformar el sistema jubilatorio

Análisis

Es necesario reformar el sistema jubilatorio

Por Daniel Artana y Nuria Susmel

Economistas de FIEL

Cuando se excluyen los fondos que recibe de rentas generales, el sistema previsional nacional tuvo un déficit en 2016 de 3,5% del PBI. Ello obedece a la decisión del Gobierno anterior de utilizar el sistema de pensiones como herramienta de la política social al otorgar jubilaciones a población que no realizó aportes y a la existencia de regímenes especiales dentro del sistema contributivo. Sin embargo, aun excluyendo los pagos de jubilaciones a personas que no cumplieron con la totalidad de los requisitos para acceder al sistema, el déficit es del orden de 1% del PBI (unos US$6.000 millones).
¿Cuál es la distorsión que estos regímenes introducen? Al igual que en la moratoria, el beneficio previsional tiene poco vínculo con lo que se recibe, lo que desfinancia el sistema.
En el caso de un trabajador en relación de dependencia, su jubilación puede llegar a ser a lo sumo 3,9 veces su último aporte mensual al sistema de pensiones (incluyendo la contribución patronal) y para un trabajador autónomo 3,5 veces. Un monotributista con ingreso similar aporta sólo un 20% de su par asalariado, por lo que recibe 21 veces su aporte, mientras que el personal de casas particulares recibe 198 veces su aporte.
Más aún, en el caso de los monotributistas hay además otra distorsión porque todos reciben la jubilación mínima independientemente de su aporte -que tiene diferencias entre categorías-. Falta mencionar el monotributo social, en el cual el aporte al sistema de pensiones está a cargo del Estado pero igual reciben la jubilación mínima.
El problema para el sistema es que los trabajadores incluidos dentro de alguno de estos regímenes especiales alcanzan a 20% del total que aporta.
Para conseguir una jubilación mínima, tres personas con el mismo ingreso mensual aportan sumas muy dispares: una empleada doméstica, $35 mensuales; un monotributista, $330; y un asalariado, $1800. Puesto de otra manera, el ratio jubilación/aporte da un indicio del número de años que un trabajador debería haber aportado para financiar los años que permanece en el retiro. Si la sobrevida de un hombre tras la edad jubilatoria es de 15,4 años y la de la mujer 24,4 años, un trabajador en relación de dependencia debería haber aportado entre 40 y 100 años (según sexo y nivel salarial), un monotributista entre 180 y 510 años y un trabajador doméstico entre 3000 y 4800 años.
Esto supone que el ingreso es constante a lo largo de toda la vida laboral. Si consideramos que el número de aportantes aumenta al 1,5% anual, sólo los asalariados varones generarían ingresos suficientes para justificar la jubilación que reciben del sistema actual (que les exige 30 años de aportes).
Para reformar el sistema se debe partir de un principio básico. El costo fiscal de cualquier programa de asistencia social a la tercera edad debería ser financiado por el ministerio a cargo de tal política y estar condicionado a la insuficiencia de ingresos y riqueza.
En el sistema contributivo, se debe corregir la grosera inequidad de los regímenes especiales, sea aumentando los aportes mensuales (lo que corre el riesgo de aumentar la informalidad) o reduciendo los beneficios que reciben por una combinación de una menor tasa de reemplazo (por ejemplo la PUAM en lugar de la mínima), requiriendo más años de aporte o aumentando la edad de retiro respecto del régimen contributivo.
Como es habitual en otros países, el ajuste de todas las prestaciones debería corregirse por inflación en lugar de la fórmula actual.
También es necesario aumentar gradualmente la edad de retiro sobre todo de las mujeres (unos meses por año, como han hecho EE.UU. o España) para adecuarla a la mayor expectativa de vida. Otros países prefieren evitar el “costo político” aumentando los años de contribución (42 años en algunos países europeos). El problema es que ello es poco creíble en un país adicto a las moratorias. La alternativa de incentivar la demora en el retiro no parece viable porque el sistema, así como está, ya es deficitario.

lunes, 7 de agosto de 2017

Seguridad Social: arranca el debate por la reforma

Edad jubilatoria

Seguridad Social: arranca el debate por la reforma

La discusión no debería empezar por la edad jubilatoria sino por un planteo de mucha mayor amplitud.
Seguridad Social: arranca el debate por la reforma
Un sistema previsional sustentable, eje de controversias.
Ismael Bermúdez
El debate en torno de la reforma previsional arrancó por el controvertido tema de aumentar la edad jubilatoria. El disparador fue la posición --a título personal --del titular de la ANSeS, Emilio Basavilbaso-- en favor del retiro “voluntario” apoyado en un aliciente para que la persona siga trabajando más allá de la actual edad jubilatoria. Y porque organismos internacionales como el FMI o la OCDE proponen extender entre 3 y 5 años la edad jubilatoria tanto de mujeres como de varones, como forma de achicar el gasto previsional.
De inmediato tanto el Presidente Mauricio Macri como la gobernadora María Eugenia Vidal desactivaron el debate señalando que no estaba en la agenda y que el año pasado se acordó, en la ley de Reparación Histórica, un plazo de tres años – hacia 2019-- para llevar adelante esa reforma. Así oficialistas y también opositores no quieren que la reforma previsional, como la laboral y la tributaria, formen parte del debate electoral. En realidad, sería deseable que las fuerzas políticas presenten antes de las elecciones sus propuestas sobre todos estos temas cruciales para que la ciudadanía vote en la claridad.
El debate sobre el sistema de seguridad social no puede arrancar de la edad jubilatoria sino de un planteo amplio de seguridad social: diseñar un régimen sustentable, adecuando los aportes, las contribuciones y los impuestos, de modo de asegurar jubilaciones y pensiones que garanticen un nivel de vida adecuado y digno después de 30 o 40 años de trabajo. Y que cubra las demás prestaciones, como por ejemplo el desempleo o la cobertura de salud. En cambio, nuevamente se pretende que el disparador es el gasto o el déficit, que no es responsabilidad de los aportantes sino del mal manejo de esos cuantiosos fondos durante varias largas décadas.
El sistema nacional de Seguridad- sin las Cajas no transferidas a la Nación-- tiene casi 10 millones de aportantes y 5,7 millones de beneficiarios con un haber promedio de $ 9.000 mensuales. Pero hay 4 millones de jubilados y pensionados nacionales que perciben el haber mínimo- mucho de la jubilación por moratoria, hoy de $ 6.394. Además hay 1,5 millón de pensiones no contributivas, con el cobro del 70% del haber mínimo, y desde el año pasado está la pensión del adulto mayor con el 80% del haber mínimo.
Clarín Económico impulsa este debate y por eso hoy opinan Nuria Susmel y Daniel Artana, de Fiel, y Eduardo Santin, especialista en Seguridad Social. Y continuará con nuevos aportes. 

sábado, 5 de agosto de 2017

Los jubilados somos presas del juego futbolero de los políticos

Los jubilados somos presas del juego futbolero de los políticos

OTRAS CARTAS. Voces, reclamos y esperas de jubilados
Los jubilados somos presas del juego futbolero de los políticos
VIOR
Están el ruido estruendoso de los políticos en las elecciones de las PASO y el grito silencioso de nosotros, los jubilados. Suenan los anuncios y las promesas para el bienestar de los ciudadanos que pacientemente pagamos nuestros impuestos, los servicios, las jubilaciones, etc.
Nada ha cambiado, nada cambiará. Estamos apresados en el juego de los políticos con sus anuncios, promesas, que saben no podrán o no querrán cumplir.
Tal fuera un juego futbolero, se pasan de un equipo a otro, festejando su inteligencia de lo absurdo, jugando tal fueran saltimbanquis circenses. Pero luego de toda una vida, al final, a nosotros los jubilados solamente nos queda el recuerdo de que siempre hemos tenido un Estado recaudador que se queda con el vuelto, las promesas de Reparación Histórica del jubilado, ... eso sí que se quedará en la historia.
Mi caso personal, desde el año 1993, es mi reclamo que, cobrando poco más que la mínima, tengo 84 años, con aportes con relación dependencia, 26 años más acumulando 13.000 horas de vuelo como piloto, luego como autonomo 16 años más.
¿De qué Reparación Histórica me hablan? Que los genios de la ANSeS o del Gobierno me respondan.
Luis Fantinatto
luis@adrianfantinatto.com.ar


Voces, reclamos y esperas de jubilados
El 30 de junio del año pasado, el director ejecutivo de la ANSeS dijo, con cara de niño bueno: “A partir de ahora la ANSeS no apela más y empieza a pagar los juicios a los jubilados”, siguiendo expresas instrucciones impartidas por el presidente Macri. ¿Qué pasó desde entonces para que se haya dado marcha atrás y la ANSeS vuelto a las andadas?
Muchas explicaciones técnico-financieras surgirán desde más de un funcionario y todas tendrán el mismo bouquet duranbarbista (y poco humanista), “marche preso”: los viejos que cobren “a los premios y/o cuando puedan”, si viven para contarlo.
Siempre vuelve a mi memoria la triste (aunque muy digna) historia de Aaron Schwartzman, aquel médico y ajedrecista que batalló tozudamente hasta los 102 años contra el “organismo que cuida de los viejos”, y venció. A los 102 años y 4 meses cobró lo que le correspondía tras haber ganado su última batalla judicial. Sólo pudo disfrutar 9 meses su fugaz bonanza. Murió a los 103. Los políticos son como los mujeriegos, no cambian más.
Otto Schmucler
oschmucler@gmail.com

Durante 42 años de desempeño profesional activo mis únicos ingresos económicos se denominaron haberes, desde mi jubilación pasaron a denominarse liquidación previsional. Quisiera saber qué derechos se arroga la ANSeS para no pagarme el período 7/2017, que me corresponde, beneficio previsional: 150621259504.
Primero fueron los remedios de PAMI, luego las asignaciones para discapacitados, y ahora vinieron por mí. Tengo entendido que los beneficios son un derecho adquirido, por lo tanto, es desaforado el mal trato que recibo de parte de quién corresponde, en este caso, la UDAI de Turdera, que ha retenido sin justificación mi único ingreso económico sin darme una explicación satisfactoria (mis impuestos están al día, no acarreo deudas con organismos oficiales ni particulares ni juicios a favor o en contra de ente alguno). Prefiero no describir el agravio a que fui sometida por uno de los individuos a cargo de la entrada al organismo, porque este proceder es hiriente para toda persona. Sí destaco la buena voluntad de la empleada que gentilmente me hizo pasar al recinto para que escucharan mi situación, aunque no solucionaron el problema.
Marta Aldazábal
mmaldazabal@gmail.com

La ANSeS no nos escucha. Mi caso es uno de los tantos que con 30 años de aportes trabajados, nos acogimos a la Reparación Histórica. Me siento totalmente decepcionada. A la fecha no logro que la ANSeS me diga algo más que: “mi caso es muy complejo y que siga consultando”. Quisiera que me contesten ¿qué tiene de complejo haber trabajado 30 años y haber hecho los aporte correspondientes? ¿Por qué no me hacen una propuesta de reajuste? ¿Hasta cuándo debo esperar que me informen sobre el particular, siendo que la ANSeS dice que mi beneficio jubilatorio merece ser reajustado.
María del Carmen Gattorossi
mcgatto@hotmail.com


Mi padre tiene 91 años y hace meses que su salud se está deteriorando y queriendo no depender tanto de sus hijos decidió no hacer juicio al Estado y acogerse a la Reparación Histórica, pero pese a haber iniciado el trámite hace cerca de un año, aún está esperando. Cambiemos está haciendo publicidad con la Reparación Histórica y muchos jubilados están contentos y felices porque pueden viajar, planificar una vida mejor, etc. Cuando mi padre firmó los papeles de la Reparación Histórica, le prometieron que por su edad y estado de salud el trámite iba a ser muy rápido. Nació en él una esperanza sobre una mejor calidad de vida y el orgullo de poder autoabastecerse.
Pero todo era pura política. Por último, veo en medios de comunicación una publicidad donde la ANSeS brinda una línea de crédito. Si tienen dinero, ¿por qué no les pagan a los que por derecho ganado deberían cobrar primero? El trámite de mi padre (N° de expediente 02420040226355404000001/ N° de trámite 2004022635511093584950201610251602) está durmiendo el sueño de los justos en la ANSeS.
Alicia Varsavsky
alicia@nexus.org.ar


Nos jubilamos en la provincia de Buenos Aires, pero como la jubilación no alcanza, tenemos que trabajar en otro lado, en blanco, como tiene que ser. El IPS envió una intimación que todo jubilado o pensionado que así lo hiciere dejaría de percibir su merecida jubilación o pensión. ¿Por qué? Porque se aplica desde este año una ley que nunca se puso en vigencia y data de 1980. Es el decreto ley 9.680/80, donde dice que es incompatible el beneficio jubilatorio con el trabajo en blanco, a no ser trabajando en docencia. O seguimos cobrando la jubilación/pensión, o trabajamos facturando y seguimos cobrando el haber jubilatorio. Tenemos que devolver todo lo cobrado desde que nos jubilamos hasta la fecha. Son cifras siderales. Necesitamos que se considere el derecho al trabajo, digno y con todo lo que nos corresponde.
Liliana Varani
LOCUTORA NACIONAL
lilivarani@gmail.com